Este frasco que contiene esta crema que bien podría parecer Lemon Curd, no es más ni menos que lavavajillas de limón casero.
No me he vuelto loca, ya sé que no se come, que no viene ni de aquí ni de allá, pero es que después de cocinar, también hay que limpiar y de ahí esta entrada.
Mi amiga Susana, el otro día me apuntó con razón, que en varias entradas he utilizado la expresión "desde que soy madre" y, es verdad, me repito, la maternidad me ha cambiado la vida en todos los sentidos y de ahí que me haya vuelto un poco más consciente del mundo que me rodea y el que le quiero dejar a las futuras generaciones.
Por eso, el año pasado me puse a investigar sobre los modos de limpieza ecológicos y sostenibles y descubrí este lavavajillas casero de limón.
Resulta un poco extraño fregar los platos sin que salga espuma pero el resultado es igualmente bueno, además, funciona fenomenal para ollas, sartenes y demás instrumentos culinarios.
Aquí os lo dejo y ya me contareis...
