Después de una comida sana, completa y perfecta para la dieta, retomo mis desayunos nostálgicos, pero hoy, de la otra orilla.
El desayuno en Siria es contundente, debería haberlo escrito en letras mayúsculas. Una mesa de desayuno, tiene fruta, ensaladas, quesos variados, aceitunas, mermeladas, por supuesto, pan y delicatessens como las que nos ocupa hoy. El manakeesh, manaquesh, manaeesh, son estas pequeñas tortas, hechas a base de masa de pan árabe a las que normalmente se les añade aceite y una mezcla de especias que se llama za'atar, pero las que más me gustan a mí son las de queso, un queso típico de la zona, blanco, de textura parecida al feta griego y que lleva incrustadas semillas de ajenuz o nigella sativa, se le da forma de barquita y se mete en el horno hasta que está dorado el pan. Alguna que otra indigestion he cogido por darme un atracón de tantas que he comido... Así podeis daros una idea de lo buenas que están.
Son muy versátiles, sirven para el desayuno, comida, merienda, cena, para un picnic, en fin, son todoterreno.
